Participación, transparencia y felicidad en las organizaciones responsables

By | 28 junio, 2013

felicidad

Dos hechos me han animado a escribir esta entrada hoy.

Por un lado, esta mañana he participado en los Diálogos Responsables que ha organizado la Editorial Corresponsables y el Master de RSC de la UPV.  Durante el encuentro, una veintena de organizaciones pequeñas y grandes hemos abordado la evolución y retos de la responsabilidad social en la Comunidad Valenciana.

Por otro lado, el reputado bloguero y directivo hospitalario Miguel Angel  Máñez dedicaba su post diario a la “Participación y transparencia en la sanidad pública” . Desde aquí recomiendo su lectura.

Por todo esto, me gustaría poner en valor el esfuerzo y la apuesta que se está realizando desde el Consorcio Hospital General Universitario de Valencia para generar y promover la participación de pacientes y profesionales,  así como la transparencia y generación de entornos de confianza para propiciar la implicación de los profesionales y la corresponsabilidad de pacientes, familiares y cuidadores en la gestión de su propia salud.

Hoy, nadie discute que el Consorcio sea  una organización que desde su creación incorpora en su ADN la responsabilidad y vinculación social. Y en los últimos años, la firme apuesta por la transparencia y la participación se ha convertido no sólo en un elemento diferenciador sino también en una ventaja competitiva.

Ser un hospital transparente y proactivo con las opiniones, sugerencias y propuestas de nuestros pacientes y profesionales nos reporta y recuerda que nuestra razón de ser son los pacientes, y que los ejes centrales de las soluciones y sostenibilidad de nuestra organización dependen de la participación, la implicación  y el correcto desempeño de nuestras funciones y roles como profesionales y pacientes corresponsables.

Personalmente, pienso que una organización responsable debe perseguir la felicidad de sus grupos de interés. Y de ahí, el empeño del  proyecto WikiHospital en fomentar la participación para poder responder a las expectativas.

Dicho lo cual (como diría el típico tertuliano radifónico), os dejo con la reflexión de William James que decía que hay dos maneras de aumentar la felicidad:

a)      Mejorando los resultados por encima de las expectativas

b)      Reduciendo las expectativas tanto que los resultados superen holgadamente las expectativas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *