Emprendimiento infantil y evolucion de la especie

By | 27 enero, 2013

Hoy, nadie discute que todo apunta a que el futuro laboral de nosotros y nuestros hijos será el autoempleo y la capacidad que tengamos para reinventarnos para adaptar nuestra empleabilidad a las circunstancias de cada momento.

Como mi hija de 6 años y el pequeño 3, asisten con frecuencia a los cumpleaños de las típicas ludotecas con bolas, payasos, cuenta-cuentos, etc. Se me ha ocurrido hacer el siguiente experimento y buscar en Google: “emprendimiento infantil”.

El resultado ha sido curioso, no he encontrado ninguna empresa que oriente o promueva, al menos, parte de sus actividades al emprendimiento de los más peques.

En las escuelas infantiles y colegios, el panorama no es más alentador Seguimos igual o peor que hace siglos, con un modelo que se creó en un mundo con escasa información. Donde parece primar el “saber” sobre el “hacer”.

En la actualidad estamos saturados de información, y ha llegado el momento de pasar de la sociedad de la información a la sociedad de la experiencia: Aprender haciendo cosas; El que hace cosas se equivoca, y el que se equivoca aprende porque le supone un esfuerzo superar ese pequeño desafío o reto.

De mi infancia, no tengo el recuerdo del ahora mega-repetido: “Comparte…!”. Más bien, se decía: “Déjale…!”

La diferencia tiene su aquel, porque  “dejar” significa: Consentir, permitir, no impedir. Y “compartir” otra cosa muy diferente: Repartir, dividir, distribuir algo en partes.

Y quizás los niños de hoy, el día de mañana, se pregunten por qué me voy a esforzar en “hacer algo” si luego lo tengo que compartir sin recibir nada por ello?.  Si bien, que quede claro que esto nada tiene que ver con el “dar” sin recibir nada a cambio.

“Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.” Gabriel García Márquez.celia y pablo

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *